Inicio Internacionales La revuelta social en Brasil no ceja y promete más protestas

La revuelta social en Brasil no ceja y promete más protestas

222
Compartir

Las protestas por mejores servicios públicos y contra la corrupción han tomado las calles de Brasil y, aunque han convocado a menos manifestantes que la histórica jornada del jueves pasado, prometen mantenerse con fuerza, sumando el llamamiento a una paralización del país el próximo 1 de julio.

Nuevas marchas y concentraciones segían convocándose a través de las redes sociales, el canal por excelencia de la ola de protestas que ya lleva dos semanas y es la mayor en dos décadas. Para el próximo jueves, varios mensajes difundidos por Twitter y Facebook llaman a una paralización de actividades en todo el país. «El 01/07/2013 Brasil va a parar», señala una convocatoria por las redes sociales.

Para este domingo, el movimiento ‘Día de Basta’ llamó a una caminata por el turístico paseo marítimo de Copacabana, en Río de Janeiro, en contra del proyecto de reforma constitucional PEC37, que limita el poder de investigación de la fiscalía y, según los manifestantes, aumentará la impunidad de los corruptos.

Por temor a los actos de vandalismo que han estallado en algunas jornadas de protesta, un centro comercial y tiendas cercanas a Copacabana decidieron cerrar sus puertas este domingo. En el barrio más rico de Río, Leblon, un grupo de jóvenes continuaba acampando frente a la casa del gobernador Sergio Cabral, informó la prensa local.

También para este domingo se convocó a una manifestación en la ciudad de Sao Bernardo do Campo, en el interior del estado de Sao Paulo, así como en Fortaleza (noreste), donde se jugará el partido entre Nigeria y España por la Copa Confederaciones de la Fifa, que se disputa estos días en Brasil como antesala al Mundial-2014. El Movimiento Pase Libre de Sao Paulo, que convocó a las grandes protestas en esta ciudad, anunció en su página web «grandes actos» para esta semana, llamando a una manifestación para el martes en la periferia de la metrópoli.

-«Sin partido»

Los manifestantes no se identifican con sindicatos y se definen como apartidarios. En la marcha del jueves pasado en Sao Paulo, en efecto, los manifestantes gritaban «oportunistas» y «el pueblo unido no necesita a los partidos», contra miembros de partidos políticos que se sumaron a esa caminata con sus banderas.

El sábado, nuevas protestas tuvieron lugar en más de un centenar de ciudades pese al discurso conciliatorio que ofreció el viernes la presidenta Dilma Rousseff, en el que se comprometió a atender las demandas y anunció un pacto con las autoridades regionales para mejorar los servicios públicos. La mayor manifestación del sábado tuvo lugar en Belo Horizonte durante el partido entre Japón y México por la Copa Confederaciones. La protesta dejó quince heridos, entre ellos cinco policías. Veintidós personas fueron arrestadas por vandalismo, según la policía.

Aunque numerosas, las protestas fueron más pequeñas que las del jueves pasado, cuando más de un millón de personas salieron a las calles de varias ciudades brasileñas. Inicialmente contra el alza del pasaje del transporte público, la ola de protestas que sacude al gigante sudamericano extendió sus reclamos a los deficientes servicios públicos y contra la clase política corrupta.

Muchos manifestantes reclaman también por los millonarios gastos del Estado en la organización de las Copas de la FIFA en lugar de realizar inversiones en salud o educación. Según una encuesta de Ibope publicada el sábado, 75% de los brasileños apoyan las protestas en demanda de educación, salud y transporte de mejor calidad.

Los brasileños salieron a la calle por la mejora del transporte público (77%), contra los políticos (47%), contra la corrupción (32%) y por una mejor salud y educación (31%), revela la encuesta encomendada por la Confederación Nacional del Transporte. No obstante, un 78% considera que la salud pública es lo que peor funciona. Pero a pesar de las críticas, los brasileños no olvidan su pasión por el fútbol: un 40% apoya la Copa Confederaciones, un 28% está dividido y un 31% está contra, según el sondeo.

En cuanto a que el Mundial 2014 se realice en Brasil, cinco veces campeón del mundo, 43% están «totalmente a favor», 27% están divididos y 29% no apoya. En su discurso del viernes, Rousseff se comprometió a escuchar «las voces de la calle», admitiendo que se necesitan «formas más eficaces de combate a la corrupción». La presidenta también condenó la violencia de grupos minoritarios y afirmó que ésta no será tolerada.

AFP