Inicio Inmigración ¿La Migra está fuera de control?

¿La Migra está fuera de control?

521
Compartir
migracion solo-clic

Para activistas sociales y políticos estadounidenses la nueva política inmigratoria de Donald Trump le ha otorgado mucho poder a los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) que «están fuera de control«.

El presidente, Donald Trump, dio rienda suelta a «La Migra», como popularmente se le conoce al ICE, para capturar y expulsar de EE.UU. a más inmigrantes sin papeles, sin importar si tienen o no antecedentes criminales.

De acuerdo con un reportaje de BBC Mundo, las historias de operativos y arrestos polémicos por parte del ICE son cosa de cada día, en un país como EE.UU., donde viven 11 millones de inmigrantes sin papeles, en su mayoría latinoamericanos.

En Los Ángeles detuvieron a un hombre que acababa de dejar en la escuela a una de sus hijas, en presencia de otra que filmó llorando cómo se lo llevaban.

En Texas arrestaron a una mujer dentro de un juzgado donde había ido a pedir protección contra violencia doméstica. Y en Houston detuvieron a un propietario de camiones de venta de tacos bien conocido por la comunidad local.

El congresista demócrata Luis Gutiérrez fue esposado momentáneamente en una oficina del ICE en Chicago, donde exigía información de posibles deportaciones de inmigrantes.

Estos y otros casos en las últimas semanas levantaron protestas de políticos y activistas que creen que el ICE está enviando un mensaje de miedo a los inmigrantes.

Campaña de terror

«Están fuera de control, porque ahora pueden ir a iglesias, hospitales, escuelas, a donde les dé la gana«, dice el congresista demócrata Luis Gutiérrez.

A su juicio, el gobierno considera imposible expulsar a los 11 millones de indocumentados y busca «inculcar miedo, terror» en ellos, para que se vayan de EE.UU. por cuenta propia.

«¿Y quiénes son sus agentes principales para lograr esta meta? Los agentes del ICE, a quienes les han dicho: ‘Vayan, busquen y destruyan familias de inmigrantes, sin importar si son elementos dañinos, criminales'», afirma Gutiérrez.

Quitarles las cadenas

Un cambio clave que ha implementado el gobierno de Trump fue acabar con el rango de prioridades que la agencia tenía durante la presidencia de Barack Obama, el cual daba preferencia a la deportación de inmigrantes que hubieran cometido delitos graves.

La idea fue «quitarles las cadenas» a los hombres de ICE -como dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer- para capturar y deportar extranjeros indocumentados, aunque carezcan de antecedentes criminales.

«Todos los que violan las leyes de inmigración pueden estar sujetos a arrestos de inmigración, detención y, si son hallados removibles por orden final, a la expulsión de Estados Unidos», señala Jennifer Elzea, portavoz del ICE, en un correo electrónico a la cadena de televisión.

Los funcionarios de inmigración que hace tiempo reclamaban más libertades para actuar han aplaudido las órdenes ejecutivas de Trump en esta materia.

«La moral entre nuestros agentes y oficiales aumentó exponencialmente desde la firma de las órdenes», indicaron los sindicatos de miembros del ICE y de la Patrulla Fronteriza en un comunicado conjunto a fines de enero.

Poder y recursos

El ICE fue formado en menos de dos años después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York, como parte del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense.

Reunió desde recursos de inteligencia hasta centros de detención y, con más de 20.000 empleados en 47 países, es considerada la segunda mayor agencia de investigación criminal en EE.UU., apenas detrás del FBI.

Su presupuesto anual suma aproximadamente US$6.000 millones y Trump quiere incrementarlo.

El presidente ha señalado su intención de contratar 10.000 nuevos funcionarios del ICE, en cuyas filas ya abundan exmilitares y antiguos miembros de otras fuerzas policiales que han pasado por entrenamientos, exámenes y un breve curso de español para ingresar.

Elzea, la portavoz de ICE, asegura que la agencia actúa de forma de acuerdo a la ley. También negó que se realicen redadas contra inmigrantes de forma «indiscriminada».

Quizás Trump supere a Obama

Los cuestionamientos a la policía de inmigración no son una novedad en este país.

Durante el gobierno de Obama hubo reportes de más de medio centenar de personas que murieron bajo custodia del ICE por diferentes motivos, desde suicidio hasta cuidado insuficiente de salud, aunque Elzea afirmó que todos los detenidos reciben atención médica.

Con unos 2,5 millones de inmigrantes expulsados del país durante sus dos mandatos, Obama se ganó el apodo de «deportador en jefe».

Muchos esperan ahora que Trump pase ese récord, aunque hasta el momento no hay cifras oficiales que confirmen que el flujo de deportaciones aumentó significativamente con el nuevo gobierno.

La retórica anti-inmigrante de Trump, su promesa de detener y deportar hasta tres millones de extranjeros y su decisión de darle más poder a ICE colocaron el foco sobre esta fuerza que solía actuar discretamente.

Por orden del presidente, la agencia comenzó a publicar una polémica lista de presuntos crímenes cometidos por extranjeros sin papeles y de ciudades de EE.UU. acusadas de desatender los pedidos de sus agentes.

Una de esas ciudades «santuario» de inmigrantes, Los Ángeles, ha llegado a reclamar que los efectivos del ICE eviten presentarse en sus operativos como «policía», aunque puedan hacerlo por ley, para prevenir que perjudiquen la relación de los policías locales con la comunidad.

Fuente Miami Diario